TERAPIAS ASISTIDA CON ANIMALES Y EDUCACIÓN ASISTIDA CON ANIMALES

Para poder explicar de forma correcta qué son las Terapias Asistidas con Animales debemos entender que existen dos ámbitos de trabajo distintos de trabajo con animales, tales como la A.A.A (Actividades Asistidas con Animales) y las I.A.A.

Estas últimas se desglosan a su vez en dos ámbitos de intervención diferentes como son la Terapia Asistida con Animales (T.A.A) y la Educación Asistida con Animales (E.A.A). 

A modo de comparación, para poder entender la diferencia entre ambas, definiremos a continuación lo que son las T.A.A y la E.A.A. 

Terapia Asistida con Animales

La Terapia Asistida con Animales es, según la Delta Society (EEUU) junto con “Cuerpo Canino Terapéutico Lincoln”, una intervención directa orientada a la consecución de unas metas, diseñada por un equipo de profesionales de la salud en el ámbito de la práctica de su profesión. La T.A.A está diseñada para promover mejorías en las dimensiones física, social, emocional y en cognitiva.

Esta modalidad de terapia debe ser diseñada, llevada a cabo y evaluada por una persona cuyo oficio se ubique en “profesional de la educación” o “profesional de la salud” que deben conocer las necesidades de la persona para que las actividades propuestas cumplan los objetivos planteados (personales para cada uno) a nivel terapéutico y para mejorar la calidad de vida del alumno. 

Pueden ser tanto individuales como grupales pero en ambos casos deben estar evaluadas y documentadas de la forma más concreta posible para apreciar los avances y progresos obtenidos en las diversas dimensiones de cada persona. 

Educación Asistida con Animales

Por otra parte, la Educación Asistida con Animales (Acavall, F., 2012) es un modelo de intervención educativa en la cual la persona que dirige las sesiones no es un profesional de la salud, sino de la educación. La característica común a ambos tipos de intervención es que en los dos casos emplean animales como instrumento pedagógico para lograr cumplir los objetivos establecidos previamente para cada momento. 

DIMENSIONES POTENCIADAS DESDE LA T.A.A:

Con todas aquellas intervenciones que se realizan con animales se busca potenciar diversas dimensiones de la persona para con ello mejorar su calidad de vida. 

Las dimensiones más trabajadas son la socio-comunicativa, cognitiva, sensorial, emocional y física/ psicomotora (cuyas definiciones conocemos gracias a Buil Martínez):

Socio-comunicativa: en muchas ocasiones es inexplicable la comunicación que se da entre los niños y los animales. Los mismos, motivan a los niños a expresarse, fomentando el lenguaje verbal y no verbal. 

Cognitiva: disminuye la ansiedad y el estrés, mejora el estado anímico, mejora la atención, desarrolla las habilidades de ocio, ayuda al reconocimiento del esquema corporal, ayuda a la memoria, favorece en el reconocimiento de colores y números.

Sensorial: trabaja el sistema vestibular y favorece el desarrollo de los sentidos. Los animales como seres vivos que son, se convierten en un estímulo multisensorial muy fuerte ya que son capaces de captar la atención y motivación del paciente/alumno mejorando su cooperación e implicación en la Terapia. Brindan estímulos auditivos, visuales y táctiles. 

Física/ psicomotora: fortalecimiento de músculos, mejora las destrezas motrices. Mejora la coordinación motriz. Aumenta la fuerza muscular. Relaja el tono muscular y Ayuda a adquirir las pautas madurativas. La realización de movimientos físicos como acariciar, arreglar, darle de comer y jugar con un perro, proporcionan la oportunidad para el ejercicio de motricidad fina y general y brindan estímulo a aquellas personas que tienen afectadas las habilidades motoras. 

Emocional: Los animales pueden desencadenar comportamientos divertidos que provocan la alegría y la risa. Se sabe que el humor resulta beneficioso para mejorar el estado mental de una persona y también sus impedimentos físicos. Se han dado muchos casos en que los animales incorporados desde un punto de vista terapéutico provocan situaciones graciosas. Y las risas tienen un valor terapéutico importante. Además, los animales tienen una manera particular de aceptar a las personas sin calificarlas. Ellos no se detienen a mirar cómo es una persona o qué cosas dice. La aceptación por parte de un animal no admite ningún tipo de juicio. Esta terapia es sumamente satisfactoria porque genera en los usuarios una motivación extra, esa motivación y esas ganas con las que vienen a las terapias es la que se necesita para rehabilitar.

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